Uno de los principales problemas con los que se pueden encontrar las personas afectadas de Esclerosis Múltiple (EM) a medida que el impacto de la patología se hace más severo, es una dificultad manifiesta para caminar con rapidez y seguridad. Esto es debido, además de a posibles secuelas de la propia EM, a la existencia de un cierto temor a sufrir caídas, derivadas de la pérdida de equilibrio. Por ello, para restablecer esa seguridad en el patrón de marcha, se ha sugerido el entrenamiento de equilibrio, centrado en tareas como caminar por superficies inestables (por ejemplo, colchonetas), o sobre superficies estrechas (por ejemplo, bancos). Sin embargo, este tipo de actividades necesitan ser monitorizadas por un profesional y no están exentas de riesgo, por lo que se aconsejan alternativas más seguras.

1.     Entrenamiento de core

A este respecto, el entrenamiento de “core” es una posible solución. El core hace referencia a la musculatura central del cuerpo, encargada de la movilidad de la columna y de la cadera (abdominales, lumbares, glúteos), y juega un papel fundamental a la hora de proporcionar estabilidad y transferir energía a todos los movimientos. Por lo tanto, entrenar esta musculatura tendrá efectos positivos sobre la marcha, pues la seguridad de la misma no depende solo del equilibrio, sino también de la fuerza.

Basándose en esta idea, se han desarrollado Programas de Pilates para personas con EM, con beneficios palpables en la seguridad y velocidad de la marcha (1). Por ello, el desarrollo de la musculatura central del cuerpo, bien a través de entrenamientos específicos de core (“core training”) bien con ejercicios propios del Método Pilates, parecen ser una alternativa adecuada.

2.     Marcha nórdica

3 tipos de entrenamiento para mejorar la marcha en personas con Esclerosis Múltiple

En esta línea, una segunda opción atractiva y segura es la marcha nórdica, un tipo de actividad física que consiste en caminar con bastones. Los beneficios de la marcha nórdica a nivel cardiovascular son de sobra conocidos, además de las bondades derivadas de caminar por espacios naturales con la seguridad que aportan dos apoyos complementarios. Requiere de una cierta iniciación supervisada, puesto que hay una técnica específica que debe de ser previamente adquirida, para poder aprovechar todo el apoyo e inercia que los bastones permiten. En un reciente estudio sobre la factibilidad de la práctica de esta actividad en personas con EM, se encontraron mejoras en la marcha tras un programa supervisado de tres meses de duración, si bien se constataron problemas en la asistencia al centro en el que se desarrollaba el mismo (2). Este hallazgo hace suponer que la práctica de la marcha nórdica debe ser realizada durante el tiempo libre y en espacios abiertos, tras un breve periodo supervisado de iniciación para conseguir una técnica de ejecución adecuada.

3.     Realidad Virtual

Existe una tercera alternativa, que es la realidad virtual. Hay evidencia científica al respecto de los efectos positivos que ciertos videojuegos tienen sobre el equilibrio en personas con EM (3); y se están iniciando estudios sobre la viabilidad de la rehabilitación basada en la realidad virtual sobre este colectivo, que parecen igualmente efectivos (4). Sin embargo, la transferencia directa sobre la mejora de la marcha que estas actividades pudieran tener merece ser estudiada con mayor profundidad. Por ello, la realidad virtual quizás debiera quedar en un segundo plano, priorizándose las actividades centradas en el entrenamiento del core y en la práctica de la marcha nórdica, por ser ambas mucho más completas y accesibles.

El entrenamiento de core, la marcha nórdica y la realidad virtual son actividades a considerar para mejorar la marcha en personas con EM.

Referencias:

1. Sánchez-Lastra, M. A., Martínez-Aldao, D., Molina, A. J., & Ayán, C. (2019). Pilates for people with multiple sclerosis: A systematic review and meta-analysis. Multiple Sclerosis and Related Disorders28, 199–212. https://doi.org/10.1016/j.msard.2019.01.006

2. Martínez-Lemos, I., Martínez-Aldao, D., Seijo-Martínez, M., & Ayán, C. (2020). Nordic walking for people with relapsing-remittent multiple sclerosis: A case series study. Multiple Sclerosis and Related Disorders46, 102479. https://doi.org/10.1016/j.msard.2020.102479

3. Yazgan, Y. Z., Tarakci, E., Tarakci, D., Ozdincler, A. R., & Kurtuncu, M. (2019). Comparison of the effects of two different exergaming systems on balance, functionality, fatigue, and quality of life in people with multiple sclerosis: A randomized controlled trial. Multiple sclerosis and related disorders39, 101902. Advance online publication. https://doi.org/10.1016/j.msard.2019.101902

4. Moreno-Verdu, M., Ferreira-Sanchez, M. R., Cano-de-la-Cuerda, R., & Jimenez-Antona, C. (2019). Eficacia de la realidad virtual sobre el equilibrio y la marcha en esclerosis multiple. Revision sistematica de ensayos controlados aleatorizados [Efficacy of virtual reality on balance and gait in multiple sclerosis. Systematic review of randomized controlled trials]. Revista de neurologia68(9), 357–368. https://doi.org/10.33588/rn.6809.2018350

Carlos Ayán. Doctor en CC. De la Actividad Física y el deporte.

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