La actividad física en las personas con Esclerosis Múltiple (EM) mantiene y mejora su estado de salud y de bienestar.

Entre los múltiples beneficios aportados se encuentran las mejoras en las áreas psico-sociales y fisiológicas, destacando en el ámbito locomotor las aportaciones en la mejora del tono muscular, el trabajo del equilibrio y el control de la fatiga. Sin embargo y a pesar de sus beneficios, las personas con EM aún mantienen grandes reservas a la hora de afrontar con decisión la práctica de una actividad física e incluso piensan que está contraindicada. La creencia errónea más común es pensar que el ejercicio físico puede producir brotes de la enfermedad. En cambio, diversos estudios realizados demuestran que el deporte no conlleva riesgo de brote y que las personas con EM que practican ejercicio físico de forma regular sufren incluso menos brotes que las personas sedentarias1. Es necesario tener presente que la práctica deportiva puede conllevar la aparición de lesiones, pero en la misma proporción que una persona sana si no se realiza la actividad de forma correcta o si realiza un sobre-entrenamiento. A continuación tienes unas recomendaciones sobre actividad física en EM para que empieces a ser más activo:

Cualquier persona puede realizar actividad física, algunas podrán hacerlo a mayor intensidad y otras podrán beneficiarse de realizar estiramientos a diario. Lo más importante es la persistencia, mantenerlo durante mucho tiempo e irlo adaptando a las situaciones personales de cada persona en cada momento.

Referencias:

  1. Pilutti, L., Platta, M., Motl, R. and Latimer-Cheung, A. (2014) The safety of exercise training in MS: a systematic review. J Neurol Sci 343: 3–7.

Marta Marcén PamplonaAna Sánchez Alique. Fisioterapeutas

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