La Dra. Mª Elena Toribio desarrolla su labor profesional como neuróloga del Hospital Universitario del Henares y profesora asociada de la Universidad Francisco de Vitoria.

Desde EMFORMA le hemos transmitido algunas dudas que presentan los pacientes con Esclerosis Múltiple y estas han sido sus respuestas:

¿La ansiedad o la depresión son frecuentes en la EM?

La alteración psicológica más frecuente en la EM es la depresión, seguida de la ansiedad(1). Entre los problemas médicos y psiquiátricos que pueden contribuir a la aparición de los síntomas depresivos se encontrarían el dolor, la propia ansiedad, la fatiga, el abuso de sustancias y el deterioro cognitivo.

¿La Esclerosis Múltiple puede ocasionar problemas de sueño?

En relación con los trastornos del sueño se sabe que son muy frecuentes, si bien su prevalencia real es desconocida al no existir estudios sobre grandes poblaciones(2). Los principales trastornos en personas con EM son la somnolencia diurna, la apnea obstructiva del sueño, el síndrome de piernas inquietas o la narcolepsia. Los principales factores que pueden favorecer una alteración del sueño son los dolores en las piernas, la nicturia (necesidad de ir al baño con frecuencia durante la noche), los efectos adversos de determinados fármacos (como los estimulantes empleados para la fatiga) o síndromes psiquiátricos tales como la ansiedad y la depresión.

¿Puedo tomar melatonina para mejorar el sueño? ¿Tiene algún riesgo/beneficio?

El insomnio constituye uno de los trastornos del sueño más frecuentes que podemos encontrar en la EM(2). De modo que la falta de descanso nocturno adecuado dará lugar a un aumento en la sensación de fatiga y a una disminución en la capacidad para realizar las actividades diarias o en la calidad de vida.

La melatonina, también denominada hormona del sueño, tiene un papel fundamental en la regulación de este(3). Es secretada por la glándula pineal durante la noche, sobre todo en los meses con menor luz solar y participa en diversos procesos biológicos entre los que destaca su capacidad para sincronizar los ciclos de sueño y vigilia. Este hecho favorecerá, en última instancia, un sueño tranquilo y reparador. Es por esto que la ingesta de melatonina podría ser beneficiosa para los pacientes con EM que padecen insomnio. No obstante, no está exenta de algunos efectos adversos poco frecuentes, como cefalea, sueño fragmentado o cierta sensación de confusión.

¿Existe algún complemento alimenticio o vitamina que pueda mejorar la esclerosis múltiple?

Varios estudios parecen indicar que a mayor exposición al sol o mayores niveles en sangre de vitamina D, hay un menor riesgo de desarrollar EM. Además, los mismos factores pueden estar relacionados con menor actividad de la EM. No obstante, no existe un acuerdo sobre las dosis más eficaces a utilizar en esta patología(4-7).

Como recomendaciones para el empleo de suplementos vitamínicos en la EM habría que considerar varios aspectos, extensibles a la población general. Por un lado, la indicación de tomar vitaminas debe partir del déficit o carencia de estas y de lógicamente, su detección a través de la aparición de determinados síntomas o de sus niveles en sangre. Por otro lado, se deberían recomendar aquellas vitaminas cuyos valores sanguíneos están disminuidos y, finalmente, se debe favorecer una dieta equilibrada rica en frutas y verduras, cuyo contenido en vitaminas es ampliamente reconocido.

Si me han diagnosticado EM progresiva, ¿puede ayudarme realizar actividad física?

El ejercicio físico en los pacientes con EM siempre ha sido un tema controvertido motivado por el aumento de temperatura que puede generar su realización, así como un posible empeoramiento de la fatiga(8). Ningún estudio ha demostrado un efecto modificador de la enfermedad y ejercicio a largo plazo, pero muchos otros evidencian su efecto neuroprotector(9-11) así como su carácter seguro y beneficioso, por lo que debe formar parte del día a día de estos pacientes.

El ejercicio físico puede ayudar a prevenir un mayor deterioro de aquellas funciones ya dañadas por la propia enfermedad o la inactividad, mejorando muchos síntomas físicos como la fatiga. Ahora bien, el tipo o la cantidad de ejercicio a realizar deberán ser adaptados a la situación de cada paciente, en especial en aquellos con mayor discapacidad física.

Referencias:

  1. Rao SM, Reingold SC, Ron MA, et al. Workshop on Neurobehavioral Disorders in Multiple Sclerosis. Diagnosis, underlying disease, natural history, and therapeutic intervention, Bergamo, Italy, June 25-27, 1992. Arch Neurol 1993; 50:658.
  2. Marrie RA, Reider N, Cohen J, et al. A systematic review of the incidence and prevalence of sleep disorders and seizure disorders in multiple sclerosis. Mult Scler 2015; 21:342.
  3. Lewy AJ, Ahmed S, Jackson JM, Sack RL. Melatonin shifts human circadian rhythms according to a phase-response curve. Chronobiol Int 1992; 9:380.
  4. Bhargava P, Cassard S, Steele SU, et al. The vitamin D to ameliorate multiple sclerosis (VIDAMS) trial: study design for a multicenter, randomized, double-blind controlled trial of vitamin D in multiple sclerosis. Contemp Clin Trials 2014; 39:288.
  5. Alharbi FM. Update in vitamin D and multiple sclerosis. Neurosciences (Riyadh) 2015; 20:329.
  6. Mesliniene S, Ramrattan L, Giddings S, Sheikh-Ali M. Role of vitamin D in the onset, progression, and severity of multiple sclerosis. Endocr Pract 2013; 19:129.
  7. Sotirchos ES, Bhargava P, Eckstein C, et al. Safety and immunologic effects of high- vs low-dose cholecalciferol in multiple sclerosis. Neurology 2016; 86:382.
  8. Dalgas U, Stenager E, Jakobsen J et al. Resistance training improves muscle strength and functional capacity in multiple sclerosis. Neurology. 2009;73(18):1478–1484. doi: 10.1212/WNL.0b013e3181bf98b4.
  9. Latimer-Cheung AE, Martin Ginis KA, Hicks AL, Motl RW, Pilutti LA, Duggan M, et al. Development of evidence-informed physical activity guidelines for adults with multiple sclerosis. Arch Phys Med Rehabil. 2013;94(9):1829–1836.e7. doi: 10.1016/j.apmr.2013.05.015.
  10. Dalgas U, Stenager E, Jakobsen J et al. Resistance training improves muscle strength and functional capacity in multiple sclerosis. Neurology. 2009;73(18):1478–1484. doi: 10.1212/WNL.0b013e3181bf98b4.
  11. Neuroprotective effects of exercise in people with progressive multiple sclerosis (Exercise PRO-MS): study protocol of a phase II trial. A. S. Gravesteijn, H. Beckerman, B. A. de Jong, H. E. Hulst and V. de Groot. BMC Neurol 2020; 20: 177. doi: 10.1186/s12883-020-01765-6

Mª Elena Toribio. Neuróloga.

Puntúa esta publicación